Patética transparencia la que va ganando la Argentina: el delito es en ella cada vez más claro. La penosa realidad de lo que nos pasa refulge y enceguece. El nuestro es un país donde la Constitución se somete al poder y el poder a los intereses privados de quienes lo detentan. ¿El Estado? Un trampolín inmejorable para lanzarse hacia el enriquecimiento ilícito.
Por lo demás, un paisaje cívico invertebrado: hasta ayer se votaban partidos; hoy se votan individuos. Individuos cautivantes que vienen en reemplazo de individuos desangelados. Poco parecen importar las plataformas programáticas. No es el tiempo de las ideas, sino la hora de las consignas. Lo que cuenta son los gestos seductores, las voces bien impostadas, el incomparable hechizo de la imagen. Triunfo del Homo videns. Un electorado errático acusa sus vacilaciones mediante vaivenes que si no fueran dramáticos resultarían grotescos.
La ley se ha convertido, entre nosotros, en herramienta dilecta de la corrupción. El Poder Ejecutivo la ha puesto a su servicio. La manipula con maestría. Logra que no exprese su vigencia, sino su impotencia. La brutalidad verbal y la acción brutal se complementan. Una potencia a la otra. La inseguridad ya no es una amenaza: estamos en la selva. La degradación prospera. Se expande como un río desbordado. Quienes la auspician no enmascaran su desprecio por la miseria, por el dolor, por la vida humana. Todo lo contrario: se jactan de lo que hacen, ostentan su impunidad. Dicen que no sucede lo que pasa. Y al que pretenda lo contrario, se lo aprieta. Cunden los intentos de extorsión. Se extiende el espionaje. El control de los disidentes perfecciona sus recursos. Sus voceros enumeran las espaldas que partirán a palos, los ojos que harán saltar. La tropa fascistizada asalta las empresas.
¿Podrá el Parlamento venidero empezar a revertir todo esto? ¿Impedir que su propio ámbito siga convirtiéndose en terreno propicio para que abunden los mercenarios dispuestos a venderse al mejor postor? Este es nuestro tiempo. El tiempo en que las investiduras tienen precio. El de la mentira enmascarada. La atmósfera social no puede estar más enrarecida. Desfigurada por las violaciones incesantes que padece, la democracia argentina va perdiendo casi todo lo que ganó en este último cuarto de siglo. Incluso el pulso de la esperanza se ha debilitado. Hay más dolor en la Argentina. Con la pobreza, ha crecido la desesperación. Y los opositores siguen sin saber configurarse como oposición. Sin saber cómo asentar las bases de la gobernabilidad venidera sobre una interdependencia perdurable. Porque la cuestión de fondo que deben enfrentar las fuerzas opositoras no es la de alcanzar el poder, sino la de contar con los recursos que les permitirán sostenerse en él, para sanear todo lo que está contaminado y adolece de descreimiento público: desde la investidura presidencial hasta la Justicia. Resulta inverosímil, pero es así: la falta de visión impulsa a los empecinados a alzar sus voces para hacer oír un propósito que hoy suena totalmente inoportuno. "¡Yo quiero ser presidente!", gritan todas ellas, sin advertir que, al hacerlo, siembran más desunión, cuando lo que importaría sería afianzar el acuerdo. Ese coro de desafinados hace las delicias del oficialismo. A más fragmentación opositora, mejores réditos presentes y futuros para él. Al igual que los vampiros, sus devotos viven de la sangre ajena.
¿Programa legislativo convergente? ¿Proyecto consensuado de políticas de Estado para el mediano y largo plazo? ¿Límites al autoritarismo? ¿Restablecimiento del equilibrio entre los tres poderes? ¿Renovación sindical? ¿Reconquista del protagonismo perdido por los partidos políticos? ¡Sí, pero no! "¡Yo quiero ser presidente!" Y la gente anda de aquí para allá. Pasmada y temerosa ante esa hidra de cien cabezas cuyas bocas exclaman: "¡Yo quiero ser presidente!". Juego de niños. Peor aún: juego de hombres aniñados. Y tragedia de un país que pierde el tiempo y, con el tiempo, sustancia. Kirchner no está dispuesto a aprender de su derrota. Quienes lo derrotaron no se muestran dispuestos a aprender de su victoria. Triunfo unánime de la hipocresía y de la ineptitud.
Un cambio de costumbres. Un cambio de procedimientos. Un cambio de mentalidad. Un cambio, en suma, de cultura política. ¿Quiénes pondrán su firma conjunta al pie de un proyecto semejante? Siempre habrá ocasión de añadir nuevos fracasos a los fracasos ya producidos. Uno de los mayores logros de la corrupción reinante es estar minando la fe en los valores que deben dar vida moral a la función pública. La gente está cansada de que se la instruya una y otra vez en lo que ya sabe. Así lo demostró con su voto a principios del invierno que pasó. Lo que ahora quiere ver es la puesta en marcha de lo que respaldó mayoritariamente. Mientras esto se demora, los Kirchner van extendiendo su hegemonía sobre sectores decisivos de la economía, la comunicación y los recursos legislativos. Su meta es clara: retener el poder real cuando deban prescindir del poder constitucional. O quedarse con ambos si la astucia y la impunidad los ayudan.
La crisis argentina es el resultado de la pérdida de un norte modernizador en la concepción del Estado y la sociedad. La vigencia empedernida del populismo prueba la magnitud de esa pérdida. La hondura de nuestro apego a la estafa. No hay, sin embargo, fatalidad en el curso de la historia. La Argentina supo hacer de sí misma algo infinitamente mejor de lo que auguraba la primera mitad del siglo XIX. Y algo infinitamente peor de lo que mostró entre fines de ese siglo y el año 1930. ¿Ingresaremos en el Bicentenario sin haber terminado de asimilar las enseñanzas que nos deja el siglo XX? Desactualización y decadencia son sinónimos. No lo son, en cambio, durar y vivir.
¿Cómo trazar el camino que lleve de la mistificación en la que estamos inmersos al sinceramiento indispensable? ¿Cuál puede ser el rumbo que conduzca, ante todo, a una convalecencia auspiciosa? Los hombres y mujeres que desde la oposición aseguran estar discutiendo el porvenir del país tendrán que probar que privilegian ideas operativas. La primera de esas ideas indispensables es la de un proyecto de país, básico y consensuado. Sin él, la oposición seguirá sin representar nada que merezca ser asociado a una auténtica renovación. Lo que se le pide son medidas capaces de poner freno al aluvión transgresor de la ley en que el oficialismo encuentra su logro. La actual debilidad que acusan las agrupaciones partidarias para evidenciar que sabrán responder con eficacia a lo que se les pide contribuye a acentuar las expresiones de desorientación social. Ellas mismas son, tal como hoy se muestran, expresión de ese extravío colectivo. Las sociedades sin capacidad de reconocer sus valores indispensables terminan incautadas por cualquier ilusión. Acaso sea por eso que tanto cuesta salir de la ciénaga. Nada puede resultar más riesgoso. La mayoría de los partidos sin doctrina superadora del pasado terminaron de hacerse pedazos apenas se inició el nuevo siglo. Obra maestra de la ineptitud y de la irresponsabilidad. Ese derrumbe incluye al peronismo. ¿A qué se redujo, en manos de quienes dicen representarla, la doctrina justicialista? Es cierto que el ideal del golpismo militar se extinguió. Pero no desapareció el golpismo civil. Hoy se lo practica desde el poder. La política sin sustancia cívica maniató las instituciones. Y avanza a medida que destroza los restos del tejido republicano. Es el mundo de los negocios personales instalado en el Estado. Es el Estado concebido como mundo de los negocios personales.
Recuperar el Congreso para devolverle valor social al poder político es una labor indispensable. Nada asegura que se la sepa llevar a cabo.
No bastará con volver a derrotar en las elecciones a los voceros de la corrupción. Habrá que probar lo que aún no fue demostrado: que se tiene claro qué hay que hacer con la victoria. Para terminar con el atraso, la ignorancia, la miseria. Con la propia incompetencia.
viernes, 23 de octubre de 2009
viernes, 21 de agosto de 2009
¿Pan y Circo?
En estos días la famosa frase que dice:“Pan y Circo” ha perdido validez. Cuando se anuncio el acuerdo entre la A.F.A. y el Gobierno Nacional, fue inevitable traer a mi mente aquella oración, pero luego de pensar durante varios minutos, llegue a la conclusión de que esta vez la frase no es así y que solo una palabra de esa ella representaba lo que yo estaba viendo por Cadena Nacional.
Si uno se pone a ver los números actuales de la sociedad, en donde todos los días nacen 600 chicos bajo la línea de pobreza, en donde en muchas provincias mueren miles y miles de chicos por desnutrición. En donde la pobreza estimada ronda el 30% de la población.
Los números de la desocupación rondan el 15% y en constante crecimiento. Donde uno camina por la calle y cada vez mas locales cierran, o empresas despiden gente para achicar gastos.
En el anuncio, en el predio de la A.F.A. en Ezeiza, la presidenta se dio el gusto de comparar “el secuestro de goles” con el secuestro de personas durante la dictadura. Ella podrá querer una sociedad libre como lo dijo ayer, pero si faltan millones de platos de comida en millones de mesas de millones de argentinos, esos millones no son libres, sino que son secuestrados. Son secuestrados por sus estómagos, por sus cuerpos. Que libertad puede tener uno si no le puede dar de comer a sus hijos. Que libertad puede tener la presidenta de hablar de los pobres y la justicia social cuando se han enriquecido tanto en estos últimos años, a costas del estado, a costa de todos. Por eso, hoy toma mucha mas relevancia esa frase que dice: “La política sin moral es basura”.
Teniendo en cuenta lo acontecido durante estos días, incluido lo de ayer en Ezeiza, haciendo un anuncio de este tipo por Cadena Nacional y teniendo en cuenta la situación actual de la sociedad argentina, aquella que quizás el gobierno se niegue a ver.
Evidentemente lo que abunda por estos días es CIRCO, y el pan se lo olvidaron en otro lado...
Jorge Raúl Kehiayan
Si uno se pone a ver los números actuales de la sociedad, en donde todos los días nacen 600 chicos bajo la línea de pobreza, en donde en muchas provincias mueren miles y miles de chicos por desnutrición. En donde la pobreza estimada ronda el 30% de la población.
Los números de la desocupación rondan el 15% y en constante crecimiento. Donde uno camina por la calle y cada vez mas locales cierran, o empresas despiden gente para achicar gastos.
En el anuncio, en el predio de la A.F.A. en Ezeiza, la presidenta se dio el gusto de comparar “el secuestro de goles” con el secuestro de personas durante la dictadura. Ella podrá querer una sociedad libre como lo dijo ayer, pero si faltan millones de platos de comida en millones de mesas de millones de argentinos, esos millones no son libres, sino que son secuestrados. Son secuestrados por sus estómagos, por sus cuerpos. Que libertad puede tener uno si no le puede dar de comer a sus hijos. Que libertad puede tener la presidenta de hablar de los pobres y la justicia social cuando se han enriquecido tanto en estos últimos años, a costas del estado, a costa de todos. Por eso, hoy toma mucha mas relevancia esa frase que dice: “La política sin moral es basura”.
Teniendo en cuenta lo acontecido durante estos días, incluido lo de ayer en Ezeiza, haciendo un anuncio de este tipo por Cadena Nacional y teniendo en cuenta la situación actual de la sociedad argentina, aquella que quizás el gobierno se niegue a ver.
Evidentemente lo que abunda por estos días es CIRCO, y el pan se lo olvidaron en otro lado...
Jorge Raúl Kehiayan
viernes, 24 de julio de 2009
¿Y los pobres?
En la Argentina, las estadísticas privadas han cambiado rotundamente desde hace algunos meses. De mostrar un país en crecimiento y desarrollo, pasaron nuevamente a mostrar las peores cifras, las que hemos visto durante años. Las cifras de producción y trabajo han caído notablemente y las que refieren a perdida de empleo, pobreza e indigencia han vuelto a crecer.
Lamentablemente el gobierno nacional aun no ha tomado cuenta de esto, ya que su organismo de estadísticas se ha encargado de emitir números no creíbles y por momentos muy alejados de la realidad, Haciéndole ver a la presidente un país que no es.
De esta manera, lo único que se le logra es que a los mas de medio millón de argentinos que por día caen en la indigencia, nadie los tenga en cuenta, ni nadie tome nota de su situación desesperante. En las provincias del norte argentino, los chicos se siguen muriendo de desnutrición. La gente se sigue contagiando chagas, por no tener su vivienda digna. La escuela es un comedor y no un lugar para aprender. El sistema de salud no cura, sino que contagia. Y a los aborígenes se les pide los documentos para realizar fraude y ganar elecciones que les permitan seguir manejando las cosas a gusto y piachere.
En la ciudad las cifras son menores, pero 13 personas mueren al día por estar en situación de calle. El Gobierno de la Ciudad tampoco se ocupa de los pobres, los que menos tienen, de los desposeídos.
Si estas elecciones sirven, como tendrían que servir, que no sea para iniciar una reforma política. Sino para que nuestro país llegue al bicentenario sin pobres, sin gente que se sienta en una mesa, si la tiene, sin pan. Padres que no pueden mirar a los ojos a sus hijos porque no tienen que darle de comer.
Quizás en estos 2 años que quedan de gobierno, este debería apuntar a mantener y tratar de las fuentes de trabajo, a aumentar presupuestos en educación y salud. Y hacer que su tropa de gobernadores leales, realmente ayude a la gente. La realidad nos marca que no debemos permitir que una persona mas caiga en la línea de indigencia. A todos debemos asegurarles sus platos de comida.
Las rondas de dialogo convocadas por el gobierno en las ultimas semanas han cambiado el clima político de argentina, parece haber un gobierno abierto y dispuesto a escuchar los reclamos de la oposición, basados en seguridad, pobreza y políticas agrarias. Pero ahora se abre un interrogante, ¿podrá este gobierno revertir la imagen de división, intolerancia y rispidez mostrada durante el conflicto con el campo? ¿podremos creerles, que esta vez el dialogo es sincero?.
Lo cierto es que debemos ayudar a este gobierno a terminar su mandato y que sea de la mejor forma posible, sin que el pueblo, el simple trabajador y los mas desprotegidos tengan que pagar las consecuencias.
Por una vez, PENSEMOS EN ELLOS.
Jorge Raúl Kehiayan
Lamentablemente el gobierno nacional aun no ha tomado cuenta de esto, ya que su organismo de estadísticas se ha encargado de emitir números no creíbles y por momentos muy alejados de la realidad, Haciéndole ver a la presidente un país que no es.
De esta manera, lo único que se le logra es que a los mas de medio millón de argentinos que por día caen en la indigencia, nadie los tenga en cuenta, ni nadie tome nota de su situación desesperante. En las provincias del norte argentino, los chicos se siguen muriendo de desnutrición. La gente se sigue contagiando chagas, por no tener su vivienda digna. La escuela es un comedor y no un lugar para aprender. El sistema de salud no cura, sino que contagia. Y a los aborígenes se les pide los documentos para realizar fraude y ganar elecciones que les permitan seguir manejando las cosas a gusto y piachere.
En la ciudad las cifras son menores, pero 13 personas mueren al día por estar en situación de calle. El Gobierno de la Ciudad tampoco se ocupa de los pobres, los que menos tienen, de los desposeídos.
Si estas elecciones sirven, como tendrían que servir, que no sea para iniciar una reforma política. Sino para que nuestro país llegue al bicentenario sin pobres, sin gente que se sienta en una mesa, si la tiene, sin pan. Padres que no pueden mirar a los ojos a sus hijos porque no tienen que darle de comer.
Quizás en estos 2 años que quedan de gobierno, este debería apuntar a mantener y tratar de las fuentes de trabajo, a aumentar presupuestos en educación y salud. Y hacer que su tropa de gobernadores leales, realmente ayude a la gente. La realidad nos marca que no debemos permitir que una persona mas caiga en la línea de indigencia. A todos debemos asegurarles sus platos de comida.
Las rondas de dialogo convocadas por el gobierno en las ultimas semanas han cambiado el clima político de argentina, parece haber un gobierno abierto y dispuesto a escuchar los reclamos de la oposición, basados en seguridad, pobreza y políticas agrarias. Pero ahora se abre un interrogante, ¿podrá este gobierno revertir la imagen de división, intolerancia y rispidez mostrada durante el conflicto con el campo? ¿podremos creerles, que esta vez el dialogo es sincero?.
Lo cierto es que debemos ayudar a este gobierno a terminar su mandato y que sea de la mejor forma posible, sin que el pueblo, el simple trabajador y los mas desprotegidos tengan que pagar las consecuencias.
Por una vez, PENSEMOS EN ELLOS.
Jorge Raúl Kehiayan
miércoles, 8 de julio de 2009
Ensayo general para la farsa actual
La situación es desconcertante y hasta genera impotencia. La sociedad el día 28 de junio de 2009 a través de la mas magnifica forma de expresión que tiene la democracia, que son las elecciones, le dio un duro llamado de advertencia al gobierno nacional, pidiéndole dialogo, consenso y un cambio de rumbo. Pero a solo 2 semanas de estos resultados las cosas no solo no parecen cambiar, sino que profundizan su autismo y su encierro. Hay un 70% de la sociedad que no los eligió, pero como son “enemigos de la causa popular” que ellos dicen encarnar, no se los escucha. Por ende el 30% que los apoyo viven en este país. El otro 70% de la población somos “exiliados en la Argentina”. Determinando de esta manera un enojo generalizado de gran parte de la población, debido a que parece ser que existe una conducción errada de este gobierno basado en el egocentrismo, creyendo que a partir de ellos nace el mundo. Esta modalidad hace que el matrimonio presidencial haga vista gorda de los mensajes que da la sociedad y de las cosas que reclama, pero no solo dejando pasar por alto algunas cosas sino haciendo todo lo contrario a lo que se le exige y pide.
Tomaron la política como un juego de amigos y enemigos, donde los enemigos se merecen lo peor y donde los amigos son premiados por lealtad y patriotismo. Tomaron las estadísticas como un arma, que creyeron que mintiéndole a la gente podrían manejar mejor las cosas, pero se les escapo de las manos. Tomaron a la honestidad por asalto y están vaciando las arcas del poder, pero solo entre amigos. Tomaron tanto que la realidad se les distorsionó y demasiado.
En definitiva Sra. Presidenta la vemos, como un ex presidente buscando la salida de un estudio de TV por un lado, pero la salida era para el otro. Equivoco el rumbo una vez más. Ojala por el bien de la republica, las instituciones, la democracia, los 14 millones de pobres que tiene hoy la Argentina y toda la ciudadanía no siga el mismo camino del ex presidente.
Jorge Raúl Kehiayan
Tomaron la política como un juego de amigos y enemigos, donde los enemigos se merecen lo peor y donde los amigos son premiados por lealtad y patriotismo. Tomaron las estadísticas como un arma, que creyeron que mintiéndole a la gente podrían manejar mejor las cosas, pero se les escapo de las manos. Tomaron a la honestidad por asalto y están vaciando las arcas del poder, pero solo entre amigos. Tomaron tanto que la realidad se les distorsionó y demasiado.
En definitiva Sra. Presidenta la vemos, como un ex presidente buscando la salida de un estudio de TV por un lado, pero la salida era para el otro. Equivoco el rumbo una vez más. Ojala por el bien de la republica, las instituciones, la democracia, los 14 millones de pobres que tiene hoy la Argentina y toda la ciudadanía no siga el mismo camino del ex presidente.
Jorge Raúl Kehiayan
viernes, 3 de julio de 2009
la anti democracia que nos toca a todos...
Cuando creímos que ciertas decisiones políticas no eran posibles, nos encontramos con el golpe cívico militar en Honduras, esto nos lleva a hacer diferentes análisis que tienen como respuesta diferentes variantes.
No solo era impensado, sino que hubiera sonado a locura creer que las elites centroamericanas, sudamericanas o norteamericanas pensarían en tomar el poder de un país a la fuerza a través de las armas como lo hicieron en los años 70, ahora bien, quienes son estas elites que toman este tipo de determinaciones, aquellas minorías que tienen la mayor concentración económica y sienten que con algunas decisiones políticas tomadas por mandatarios votados por el PUEBLO absolutamente necesarias para que la sociedad y sus mas necesitados puedan simplemente SOBREVIVIR, COMER TODOS LOS DIAS, estos sectores ven que ciertas decisiones (la mejora del salario mínimo vital y móvil, el derecho a comer todos los días, el derecho a tener una justicia independiente, y la posibilidad de votar a quienes ellos creen que son los que los representan) van en contra de sus intereses y manejos autoritarios de la política, es por ello que en convivencia con los militares y empresarios usureros planearon este golpe de estado, la falta de libertad, la desigualdad, la poca oportunidad para el hijo pobre y la sobra de oportunidades para el hijo adinerado, es el sistema perverso que están tratando de instalar en nuestro hermano país de Centroamérica, ahora bien, nos preguntaremos dentro de la miseria humana que existe y es inevitable ¿en que nos perjudica a nosotros?, es ahí donde ciertas cosas debes entender para después poder opinar y dar una opción a un fundamento distinto:
Dejar pasar este crimen cometido por la derecha de ese país en convivencia con los militares, no solo marcan un precedente de aceptar un gobierno de facto, sino que se esta mostrando que aquel político que no comparte ciertas cosas con los sectores mas poderosos puede ser DERROCADO, que si golpeas a la clase trabajadora esta bien, pero si golpeas a la clase empresarial, no gobiernas, y esto nos pasa en todo America no podemos aceptar las desigualdades y tampoco callar cuando alguien las lucha y es derrocado, porque aceptarlo o callarlo es perder la batalla.
Un presidente votado por la mayoría que es a la madrugada secuestrado de su propia casa, llevado en ropa de cama hasta el aeropuerto y dejado en un país vecino como paso en este país no solo es un crimen es también un mensaje, un mensaje al mundo, que se lee como “el que no hace o dice lo que decimos o hacemos nosotros es echado del país como el peor de los traidores”, la falta de respeto a la institucionalidad cometida es una falta de respeto al pueblo que los vota, y como militante político no puedo permitir, callar ni dejar pasar, porque si lo hago en cierta manera soy cómplice de ese pensamiento.
Debemos denunciar, gritar, marchar y darle la importancia que se merece este maléfico acto para que retrocedan en esta decisión, no importa tu color político o el del presidente destituido lo que importa es la libertad, que no solo no pase en Honduras, sino tampoco en Perú, ni Chile, ni Uruguay ni Paraguay ni Colombia ni Argentina ni Bolivia ni Venezuela ni Brasil, que en ningún lugar del mundo gobierne gente que no fue votada por su pueblo le guste o no a quien sea.
Es por eso que no solo repudio este acto sino que marchare lo que sea necesario exigiendo la libertad de Honduras, porque este, somos todos hoy este país puede ser el tuyo, el mío, el de el, el de aquel y el de todos los habitantes que habitan este planeta.
Javier Gauna
No solo era impensado, sino que hubiera sonado a locura creer que las elites centroamericanas, sudamericanas o norteamericanas pensarían en tomar el poder de un país a la fuerza a través de las armas como lo hicieron en los años 70, ahora bien, quienes son estas elites que toman este tipo de determinaciones, aquellas minorías que tienen la mayor concentración económica y sienten que con algunas decisiones políticas tomadas por mandatarios votados por el PUEBLO absolutamente necesarias para que la sociedad y sus mas necesitados puedan simplemente SOBREVIVIR, COMER TODOS LOS DIAS, estos sectores ven que ciertas decisiones (la mejora del salario mínimo vital y móvil, el derecho a comer todos los días, el derecho a tener una justicia independiente, y la posibilidad de votar a quienes ellos creen que son los que los representan) van en contra de sus intereses y manejos autoritarios de la política, es por ello que en convivencia con los militares y empresarios usureros planearon este golpe de estado, la falta de libertad, la desigualdad, la poca oportunidad para el hijo pobre y la sobra de oportunidades para el hijo adinerado, es el sistema perverso que están tratando de instalar en nuestro hermano país de Centroamérica, ahora bien, nos preguntaremos dentro de la miseria humana que existe y es inevitable ¿en que nos perjudica a nosotros?, es ahí donde ciertas cosas debes entender para después poder opinar y dar una opción a un fundamento distinto:
Dejar pasar este crimen cometido por la derecha de ese país en convivencia con los militares, no solo marcan un precedente de aceptar un gobierno de facto, sino que se esta mostrando que aquel político que no comparte ciertas cosas con los sectores mas poderosos puede ser DERROCADO, que si golpeas a la clase trabajadora esta bien, pero si golpeas a la clase empresarial, no gobiernas, y esto nos pasa en todo America no podemos aceptar las desigualdades y tampoco callar cuando alguien las lucha y es derrocado, porque aceptarlo o callarlo es perder la batalla.
Un presidente votado por la mayoría que es a la madrugada secuestrado de su propia casa, llevado en ropa de cama hasta el aeropuerto y dejado en un país vecino como paso en este país no solo es un crimen es también un mensaje, un mensaje al mundo, que se lee como “el que no hace o dice lo que decimos o hacemos nosotros es echado del país como el peor de los traidores”, la falta de respeto a la institucionalidad cometida es una falta de respeto al pueblo que los vota, y como militante político no puedo permitir, callar ni dejar pasar, porque si lo hago en cierta manera soy cómplice de ese pensamiento.
Debemos denunciar, gritar, marchar y darle la importancia que se merece este maléfico acto para que retrocedan en esta decisión, no importa tu color político o el del presidente destituido lo que importa es la libertad, que no solo no pase en Honduras, sino tampoco en Perú, ni Chile, ni Uruguay ni Paraguay ni Colombia ni Argentina ni Bolivia ni Venezuela ni Brasil, que en ningún lugar del mundo gobierne gente que no fue votada por su pueblo le guste o no a quien sea.
Es por eso que no solo repudio este acto sino que marchare lo que sea necesario exigiendo la libertad de Honduras, porque este, somos todos hoy este país puede ser el tuyo, el mío, el de el, el de aquel y el de todos los habitantes que habitan este planeta.
Javier Gauna
martes, 23 de junio de 2009
Feliz Domingo PARA TODOS!
Las elecciones del próximo 28 seguramente cambien el mapa político de la Argentina, a partir del 29 de junio ya se podrá vislumbrar entre ganadores y perdedores a los futuros políticos con aspiraciones a ser presidentes en el 2011. Evidentemente si el Kirchnerismo solo gana en la provincia de Buenos aires y pierde mayoría en ambas cámaras estaremos frente a los últimos 2 años de modelo kirchnerista. Un modelo que ya dio muestras de agotamiento y que definitivamente dejara saldo negativo para nuestro país.
Un modelo basado en la soberbia, el autoritarismo, el avasallamiento de las instituciones, de la constitución y de la oposición. Un modelo basado en la administración de recursos nacionales, a gusto y piacere del matrimonio presidencial, beneficiando a amigos personales, gobernadores aliados y perjudicando a gobernadores no alineados.
La sociedad el domingo elegirá a los integrantes de un parlamento que tendrá como objetivos eliminar los superpoderes, obligar a reformar el consejo de la magistratura, elaborar una ley de radiodifusión seria y llevar al congreso a cada uno de los ministros del actual gobierno a que den explicaciones y presenten sus balances anuales de gestión y se sometan a las preguntas de los legisladores.
También elegiremos el próximo país que queremos, dejando las cosas que se hicieron bien y no se pueden negar, pero también cambiando y enderezando el rumbo de las cosas que se hicieron mal. Un país con inclusión social, un país donde la ley y la constituciones se respeten, un país donde los recursos sean distribuidos a todos por igual, sin amiguismos.
La sociedad reclama un cambio, que evidentemente el gobierno nacional no esta dispuesto a llevar a cabo, por ende el cambio será obligado por la nueva estructura política que tendría la Argentina.
Será hora de encontrar los consensos necesarios, los denominadores comunes que nos lleven a construir un congreso para todos, una justicia para todos, una ley de radiodifusión para todos, un campo para todos, una ciudad para todos, sindicatos para todos, en definitiva llego el momento de construir una Argentina para todos, pero para todos en serio.
Jorge Raúl Kehiayan
Un modelo basado en la soberbia, el autoritarismo, el avasallamiento de las instituciones, de la constitución y de la oposición. Un modelo basado en la administración de recursos nacionales, a gusto y piacere del matrimonio presidencial, beneficiando a amigos personales, gobernadores aliados y perjudicando a gobernadores no alineados.
La sociedad el domingo elegirá a los integrantes de un parlamento que tendrá como objetivos eliminar los superpoderes, obligar a reformar el consejo de la magistratura, elaborar una ley de radiodifusión seria y llevar al congreso a cada uno de los ministros del actual gobierno a que den explicaciones y presenten sus balances anuales de gestión y se sometan a las preguntas de los legisladores.
También elegiremos el próximo país que queremos, dejando las cosas que se hicieron bien y no se pueden negar, pero también cambiando y enderezando el rumbo de las cosas que se hicieron mal. Un país con inclusión social, un país donde la ley y la constituciones se respeten, un país donde los recursos sean distribuidos a todos por igual, sin amiguismos.
La sociedad reclama un cambio, que evidentemente el gobierno nacional no esta dispuesto a llevar a cabo, por ende el cambio será obligado por la nueva estructura política que tendría la Argentina.
Será hora de encontrar los consensos necesarios, los denominadores comunes que nos lleven a construir un congreso para todos, una justicia para todos, una ley de radiodifusión para todos, un campo para todos, una ciudad para todos, sindicatos para todos, en definitiva llego el momento de construir una Argentina para todos, pero para todos en serio.
Jorge Raúl Kehiayan
lunes, 1 de junio de 2009
Cualquier parecido con la realidad...
En las ultimas semanas la vida política Argentina se ha visto convulsionada por la aparición de un sketch televisivo en donde se parodia a los supuestamente personajes mas importantes de la política nacional. Viendo el desarrollo del programa uno puede ver claramente los favoritismos y no favoritismos de la producción televisiva.
Este sketch no hace mas que clarificar el alejamiento que la política sufre de parte de la sociedad, ya que burlarse de nuestros políticos puede ser permitido nomás por una sociedad que no se ve identificada en el actual panorama político de nuestro país. La población siente al ver esta parodia una especie de regocijo, al poder reírse de los personajes que día tras día arruinan la política, la sociedad y el país. Pero este programa lamentablemente tiene intencionalidad y mucha.
No es casualidad que los candidatos que son parodiados de manera simpática sean los candidatos que representan al neoliberalismo en su máxima expresión, y que los candidatos que mas lo sufren sea el actual oficialismo. Pero hay algo que los une. Todos formaron parte del mismo proyecto neoliberal de los años 90. Entre todos crearon este monstruo que hoy favorece a unos y parece devorarse a otros. Entre todos ellos ayudaron a que hoy tengamos una sociedad sin educación cívica que, a la hora de votar, sea fácilmente influenciable por este tipo de programas. Y todos ellos colaboraron para que hoy la política este tan alejada de la sociedad.
Los políticos, los partidos, o la política en general parece no escuchar o no entender los reclamos de la sociedad. Una sociedad que necesita verse representada en su clase política.
Es cuestión de empezar a trabajar en las cuestiones de fondo, de verdadera relevancia. Es cuestión de empezar a honestizar nuevamente la política. Y entenderla como lo que es, una herramienta de cambio.
Si esto no sucede no quedara otra que seguir viviendo dentro de un mediocre y gran sketch.
Este sketch no hace mas que clarificar el alejamiento que la política sufre de parte de la sociedad, ya que burlarse de nuestros políticos puede ser permitido nomás por una sociedad que no se ve identificada en el actual panorama político de nuestro país. La población siente al ver esta parodia una especie de regocijo, al poder reírse de los personajes que día tras día arruinan la política, la sociedad y el país. Pero este programa lamentablemente tiene intencionalidad y mucha.
No es casualidad que los candidatos que son parodiados de manera simpática sean los candidatos que representan al neoliberalismo en su máxima expresión, y que los candidatos que mas lo sufren sea el actual oficialismo. Pero hay algo que los une. Todos formaron parte del mismo proyecto neoliberal de los años 90. Entre todos crearon este monstruo que hoy favorece a unos y parece devorarse a otros. Entre todos ellos ayudaron a que hoy tengamos una sociedad sin educación cívica que, a la hora de votar, sea fácilmente influenciable por este tipo de programas. Y todos ellos colaboraron para que hoy la política este tan alejada de la sociedad.
Los políticos, los partidos, o la política en general parece no escuchar o no entender los reclamos de la sociedad. Una sociedad que necesita verse representada en su clase política.
Es cuestión de empezar a trabajar en las cuestiones de fondo, de verdadera relevancia. Es cuestión de empezar a honestizar nuevamente la política. Y entenderla como lo que es, una herramienta de cambio.
Si esto no sucede no quedara otra que seguir viviendo dentro de un mediocre y gran sketch.
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