martes, 27 de marzo de 2012

ARGENTINA ¿Un país con buena gente?

¿Si la Argentina es un país “con buena gente”, como dice el slogan en las publicidades de actos de gobierno, porque se empeñan tanto sus militantes en agraviar, desacreditar y atacar a todo aquel que piensa distinto? ¿ Si somos todos buena gente, no se tendrían que dedicar a construir un país realmente para todos con verdadera inclusión social?
Decididamente en la argentina no todos somos buena gente. Y hay casos donde esto queda demostrado, no es de buena gente mentir y crear relatos y estadísticas que falsean la realidad. Tampoco es de buena gente haber sido cómplices de la última dictadura militar con tal de generar ganancias personales. Luego en el poder, no es de buena gente jugar y especular con las necesidades del pueblo.
Cuando los casos de corrupción se profundizan hasta generar muertes, sobrepasan un limite y lleva a denominar a los funcionarios (corruptos) como “mala gente”. Estas cosas vienen sucediendo bajo la administración actual y mientras nos intentan distraer con pequeñeces, reclamos soberanos y el poder del consumo, quizás no llegamos a percatarnos para ver la otra cara de la moneda.
Una cara que sufrimos hoy pero tendrá consecuencias en el futuro. Se apuesta a la falta de educación, al mantenimiento estatal de políticas asistenciales que deberían servir como paliativos en tiempos de crisis, para luego generar las condiciones e inversiones necesarias para devolverle la dignidad al ciudadano a través de la cultura laboral. De esta manera seguimos generando familias dependientes del poder estatal donde se genera un vinculo ideal, donde esa “ayuda” estatal le sirve a la familia beneficiaria y le sirve al estado como estrategia electoral. Base esencial de todo gobierno populista.
Los últimos años nos demuestran que los únicos que han ganado en estos años kirchneristas fueron los amigos del poder, aquellos quienes gracias a obra y mano del estado nacional han incrementado fortunas o las han realizado de la noche a la mañana. Todo esto, mientras la sociedad sufre las consecuencias de una inflación que no da tregua y no hace mas que agrandar la brecha entre ricos y pobres.
Debemos entender como sociedad que los cambios a realizar serán profundos, y que la educación será la base de ese cambio. La educación garantiza equidad, igualdad. Nos da las mismas posibilidades a todos de poder cambiar nuestras realidades y vaya si la nuestra merece y debe ser cambiada.
Debemos procurar que las próximas generaciones sean mejores. Eso solo será posible si vivimos en un país donde reina la tolerancia, el respeto por el otro, la solidaridad y el bien común. Solo de esta manera podremos tener, definitivamente el “PAIS CON BUENA GENTE” que TODOS anhelamos.

sábado, 7 de mayo de 2011

La búsqueda de una sociedad LIBRE.

Nos encontramos transitando la primera mitad del 2011. Año singular en nuestro país, ya que nos encontramos frente a una nueva elección presidencial. La Argentina debe definir si sigue bajo mandos kirchneristas o si puede apuntar a una transformación colectiva que permita aprovechar de mejor manera su buen momento económico.
La sociedad, ante las idas y vueltas de la oposición, se encuentra temerosa del cambio. Los armados opositores deben, en tan solo 5 meses, generar confianza en el electorado para poder aspirar a lograr ese cambio. No es tarea fácil, pero sin dudas, el que logre hacerlo tendrá grandes chances de quebrar la hegemonía K.
Esta hegemonía da muestras diarias de que no está todo tan bien como el monopolio de medios de comunicación estatales intenta demostrar. Insólitas alianzas con personajes que ellos mismos detestaban, la ¿estratégica? unión al líder sindical Hugo Moyano y su patota sindical, los constantes avasallamientos a las instituciones, las multas a las consultoras que difieren en estadísticas inflacionarias y mucho mas, no hacen más que demostrar que NO está todo tan bien.
Es que está claro que la era K ha desperdiciado una gran oportunidad. La de transformar crecimiento en desarrollo, la argentina lleva 8 años de crecimiento pero hay un 25% de pobreza. Se dedico mucho dinero y estructura al asistencialismo (cosa que no está mal) pero poco a crear las condiciones necesarias para que el “asistido” pueda mejorar su situación personal y aspirar a un crecimiento y desarrollo del individuo.
En definitiva, con tal de mantener a esa persona sometida a la estructura política K y sumida en la degradación personal, se la mantiene con subsidios y garantías de que todo seguirá igual mientras la estructura de poder no se toque.
El cambio debe venir por ese lado, se deben empezar a despertar cerebros y en esto la EDUCACION debe jugar un papel fundamental.
El ciudadano tiene derecho a aspirar a crecer personalmente y el estado no debe obstruir tal crecimiento. El estado debe garantizar que ese ciudadano se desarrolle y tenga las mismas oportunidades que todos. IGUALAR.
Debemos dar la batalla cultural y empezar a creer que del asistencialismo no se debe, ni puede vivir. Si no lo hacemos ahora, seguirán mas generaciones hundiéndose en la desdicha y la deshonra personal de no haber hecho algo por uno mismo y por el país, sino todo lo contrario, habiendo el estado hecho todo por ellos.
La sociedad debe ser libre y para eso no debe faltar el pan, esos deben ser objetivos del próximo gobierno.



J.R.K.

miércoles, 23 de febrero de 2011

DEFICIT DE GESTION. 0 APORTES.


Nuestra Ciudad de Buenos Aires lleva 3 años de gestión pro y ya entrando en el último año de mandato vale la pena hacer un pequeño repaso por este ciclo, que en definitiva aporto poco y nada a la calidad de vida de los habitantes de la misma.
La muestra de la falta de gestión se ha dado todos los años con las crecientes protestas, paros y demás demostraciones de fuerza tanto por parte de trabajadores de la salud, como de la educación. 2 áreas donde el macrismo hace e hizo agua. Nunca pudo solucionar el problema de la falta de insumos en hospitales y los problemas de calefacción de los colegios. Otro dato, en 3 años los chicos nunca completaron los 180 días de clase. Solo por nombrar 3 situaciones, entre otras, de estos sectores.

En materia de espacio público, la basura quizás sea el mayor dolor de cabeza de Mauricio, que ni Piccardo (ex – ministro de ese ministerio) ni Santilli han podido, ni han sabido solucionar. Lo más resaltable ha sido el mantenimiento y remodelación de plazas y veredas, pero bien sabemos que esta acción va en busca del voto visual, forma parte de una estrategia política más que de una nata y originaria preocupación x el estado de los espacios públicos.

Las inundaciones y los problemas de transito son otras 2 dificultades que el PRO no puede solucionar, mas alla de las obras (retrasadas) del arroyo Maldonado y de los cambios de mano de calles y avenidas. Recordemos, entre tantas otras, la obra del arroyo Maldonado, que traen años de atraso, fue una gran promesa de Mauricio antes de asumir. Una más, y van…
La falta de organización y planificación conforman un ítem más en la lista de problemas que tuvo Macri para gestionar.

El incumplimiento de las obras subterráneas, prometiendo 10kms. de subte por año y llegando a inaugurar apenas 500 metros deja ver la insuficiencia de conocimiento de la situación de la ciudad que tenía el candidato del bigote cuando llego a bolívar 1.
La falta de compromiso hacia la ley de comunas no hace más que mostrar el poco interés del PRO por colaborar en que los vecinos de la ciudad tengan más poder de decisión y colaborar con “la nueva política” que ellos dicen representar. La descentralización de Buenos Aires es necesaria y eso el macrismo no quiere entenderlo.

La creación de la policía metropolitana y el despilfarro de millones de pesos, que bien vendrían en otras áreas, deja al desnudo la poca y casi nula formación política de los dirigentes del PRO, ya que la autonomía de la ciudad, con decisión y formación política es posible. Mucho se ha hablado de la hostilidad del gobierno nacional hacia el ejecutivo de Buenos Aires, lo cierto es que ambos han sabido aportar poco a esta relación. Macri tuvo descalificaciones importantes hacia la presidenta y esta, con la soberbia característica del régimen kirchnerista, también tuvo duras referencias hacia el líder PRO y no han logrado ponerse de acuerdo en ni siquiera un tema, y cuando acordaron algo fue cuando el agua les llego al cuello a los 2 (caso parque indoamericano).

La ciudad, como La Nación, han desaprovechado los años de crecimiento económico, y esto no se ha traducido en desarrollo en la calidad y el bienestar de los vecinos de Buenos Aires. Se necesita recuperar la salud y la educación públicas, se necesita la descentralización para que el vecino pueda llegar donde el estado no ha podido, se necesita una ciudad limpia y ordenada, se necesita pelear por la verdadera autonomía. En definitiva, SE NECESITA GESTION, cosa que el PRO ha demostrado no tener.

miércoles, 13 de enero de 2010

La cuestión central.

Si tuviéramos que analizar el fenómeno que gobierna la argentina durante los últimos 7 años, no alcanzarían las horas, los días y los meses de mandato que le quedan a este gobierno hasta 2011. Este gobierno demuestra cada día más resistir toda lógica y análisis, demostrando lo poco que le interesan las instituciones, la constitución, el estado y el pueblo argentino en general.

No existiría debate, ni confrontación si los excedentes de reservas anunciados por Cristina Fernández de Kirchner estarían dedicados a paliar única y exclusivamente la famosa “deuda interna”, que evidentemente seguirá esperando su eterno turno y los intereses que cobrara son incalculables. Sin embargo se decidió hacerle frente a la deuda externa y no intentar una re negociación que permitiría dejarle alguna parte de esos excedentes para realizar algunas inversiones que nuestro país necesita.
No hay mayores muestras de debilidad que recurrir a un DNU para echar un presidente del BCRA y tener que buscar con un patrullero a una jueza. Este recurrente hecho y el aferramiento a los DNU ha judicializado la política argentina por estos días, sin terminar de entender, que si se hubieran evitado muchos de los procedimientos llevados acabo por el gobierno no habría tanto ensañamiento y “tanto sentimiento de desestabilización”.

Durante estos 7 años de mandato kirchnerista se han sucedido cataratas de errores en la política económica internacional que han desencadenado en esta conflictiva situación. Nunca se ha intentando dialogar con los acreedores internacionales, ni se ha intentado llegar a acuerdos de re negociación de deuda. Sino que como es característico de la era K se ha ido siempre hacia la confrontación y el ataque de los organismos internacionales.

Quizás el gran déficit de la administración de Néstor y Cristina Kirchner ha sido la falta de dialogo, nos queda el pensar el porqué de la misma. Seguramente buscando explicaciones encontremos el gran aval que supo cosechar Kirchner durante los primeros 3 años de su mandato, impulsado por la toma de grandes medidas populistas. Luego de esa relajada victoria del año 2005 en las elecciones parlamentarias, venciendo inclusive al decadente aparato duhaldista, ha sobrevenido un largo planteo de autoritarismo, corrupción y autismo que han quedado demasiado en evidencia a partir de la asunción de Cristina en el 2007.

Debemos reflexionar sobre los pasos a seguir, los fantasmas de desestabilización no existen y si los hay son inventados por el propio gobierno. Insistimos, el gobierno nacional termina su mandato el 10 de diciembre de 2011. Tendremos que buscar la manera de hacer entender a la actual administración que la sociedad argentina reclama dialogo, consenso y trabajo en post de la solución de los problemas que aquejan a los argentinos. Educación, salud, seguridad, pobreza, exclusión y una enorme escala de valores olvidada esperan que le saldemos la deuda estatal que lleva algo más de 25 años, cuyos intereses cada vez son más y corremos riesgo que si seguimos sin prestar atención a la misma lleve varias generaciones pagarla.

El cambio debe ser hoy. Estamos a tiempo. Tenemos un compromiso con la republica, con la constitución, con las instituciones. En definitiva, un compromiso con el pueblo argentino.




Jorge Raúl Kehiayan

jueves, 19 de noviembre de 2009

Ahora si! ¿Futbol para Todos?

Ante el lema usado por el gobierno nacional para sacarle los derechos de televisación a Torneos y Competencias, surge la pregunta sobre que tan en serio se lo ha tomado, ya que si el slogan al cual hacen referencia es: “Fútbol para Todos”, y solo hacían foco en la televisación, no entendemos como en los últimos días nos enteramos que salieron aviones exclusivos de aerolíneas argentinas con funcionarios del gobierno para el partido del seleccionado nacional frente a Uruguay, y como si fuera poco nos enteramos de la farsa de una ONG que prevé erradicar la violencia en el fútbol pero que sirve como telón para tapar la relación del gobierno con muchísimos barra bravas, a los cuales les pagara el viaje al mundial de Sudáfrica 2010.
Es claro que bajo la sombra de este gobierno se ve muy difícil un crecimiento común de la sociedad desde lo intelectual. Usan el clientelismo y la desesperación del ser humano para su beneficio, y no se atacan los problemas de fondo.
Se sigue apostando a la ignorancia, a la perpetuidad del hombre a encasillarse en una clase social, desocupado y dependiente de las dadivas del estado. Y encima ahora, los hombres que manchan el fútbol con sangre se ven premiados con la posibilidad de ir a la fiesta máxima del fútbol mundial, gracias a las acciones del estado argentino.
La movilidad social de nuestro país se ve amenazada ante el uso sistemático del estado de su poder de coerción sobre los sectores mas bajos de la sociedad, que ven de esta forma peligrar su posibilidad de pensar en un futuro mejor para las próximas generaciones.
Es importante recuperar en argentina una visibilidad de un futuro donde todos tengamos las mismas posibilidades, donde todos podamos acceder al trabajo, la educación, la salud y al bienestar general. Debemos repensar nuestra sociedad e intentar que ningún hombre pase hambre sobre esta tierra.
“la revolución, es que todos los que habitan este suelo coman al menos tres veces por día, todos los días del año.”




Jorge Kehiayan

viernes, 23 de octubre de 2009

El tiempo del desprecio- Santiago Kovadloff

Patética transparencia la que va ganando la Argentina: el delito es en ella cada vez más claro. La penosa realidad de lo que nos pasa refulge y enceguece. El nuestro es un país donde la Constitución se somete al poder y el poder a los intereses privados de quienes lo detentan. ¿El Estado? Un trampolín inmejorable para lanzarse hacia el enriquecimiento ilícito.

Por lo demás, un paisaje cívico invertebrado: hasta ayer se votaban partidos; hoy se votan individuos. Individuos cautivantes que vienen en reemplazo de individuos desangelados. Poco parecen importar las plataformas programáticas. No es el tiempo de las ideas, sino la hora de las consignas. Lo que cuenta son los gestos seductores, las voces bien impostadas, el incomparable hechizo de la imagen. Triunfo del Homo videns. Un electorado errático acusa sus vacilaciones mediante vaivenes que si no fueran dramáticos resultarían grotescos.

La ley se ha convertido, entre nosotros, en herramienta dilecta de la corrupción. El Poder Ejecutivo la ha puesto a su servicio. La manipula con maestría. Logra que no exprese su vigencia, sino su impotencia. La brutalidad verbal y la acción brutal se complementan. Una potencia a la otra. La inseguridad ya no es una amenaza: estamos en la selva. La degradación prospera. Se expande como un río desbordado. Quienes la auspician no enmascaran su desprecio por la miseria, por el dolor, por la vida humana. Todo lo contrario: se jactan de lo que hacen, ostentan su impunidad. Dicen que no sucede lo que pasa. Y al que pretenda lo contrario, se lo aprieta. Cunden los intentos de extorsión. Se extiende el espionaje. El control de los disidentes perfecciona sus recursos. Sus voceros enumeran las espaldas que partirán a palos, los ojos que harán saltar. La tropa fascistizada asalta las empresas.

¿Podrá el Parlamento venidero empezar a revertir todo esto? ¿Impedir que su propio ámbito siga convirtiéndose en terreno propicio para que abunden los mercenarios dispuestos a venderse al mejor postor? Este es nuestro tiempo. El tiempo en que las investiduras tienen precio. El de la mentira enmascarada. La atmósfera social no puede estar más enrarecida. Desfigurada por las violaciones incesantes que padece, la democracia argentina va perdiendo casi todo lo que ganó en este último cuarto de siglo. Incluso el pulso de la esperanza se ha debilitado. Hay más dolor en la Argentina. Con la pobreza, ha crecido la desesperación. Y los opositores siguen sin saber configurarse como oposición. Sin saber cómo asentar las bases de la gobernabilidad venidera sobre una interdependencia perdurable. Porque la cuestión de fondo que deben enfrentar las fuerzas opositoras no es la de alcanzar el poder, sino la de contar con los recursos que les permitirán sostenerse en él, para sanear todo lo que está contaminado y adolece de descreimiento público: desde la investidura presidencial hasta la Justicia. Resulta inverosímil, pero es así: la falta de visión impulsa a los empecinados a alzar sus voces para hacer oír un propósito que hoy suena totalmente inoportuno. "¡Yo quiero ser presidente!", gritan todas ellas, sin advertir que, al hacerlo, siembran más desunión, cuando lo que importaría sería afianzar el acuerdo. Ese coro de desafinados hace las delicias del oficialismo. A más fragmentación opositora, mejores réditos presentes y futuros para él. Al igual que los vampiros, sus devotos viven de la sangre ajena.

¿Programa legislativo convergente? ¿Proyecto consensuado de políticas de Estado para el mediano y largo plazo? ¿Límites al autoritarismo? ¿Restablecimiento del equilibrio entre los tres poderes? ¿Renovación sindical? ¿Reconquista del protagonismo perdido por los partidos políticos? ¡Sí, pero no! "¡Yo quiero ser presidente!" Y la gente anda de aquí para allá. Pasmada y temerosa ante esa hidra de cien cabezas cuyas bocas exclaman: "¡Yo quiero ser presidente!". Juego de niños. Peor aún: juego de hombres aniñados. Y tragedia de un país que pierde el tiempo y, con el tiempo, sustancia. Kirchner no está dispuesto a aprender de su derrota. Quienes lo derrotaron no se muestran dispuestos a aprender de su victoria. Triunfo unánime de la hipocresía y de la ineptitud.

Un cambio de costumbres. Un cambio de procedimientos. Un cambio de mentalidad. Un cambio, en suma, de cultura política. ¿Quiénes pondrán su firma conjunta al pie de un proyecto semejante? Siempre habrá ocasión de añadir nuevos fracasos a los fracasos ya producidos. Uno de los mayores logros de la corrupción reinante es estar minando la fe en los valores que deben dar vida moral a la función pública. La gente está cansada de que se la instruya una y otra vez en lo que ya sabe. Así lo demostró con su voto a principios del invierno que pasó. Lo que ahora quiere ver es la puesta en marcha de lo que respaldó mayoritariamente. Mientras esto se demora, los Kirchner van extendiendo su hegemonía sobre sectores decisivos de la economía, la comunicación y los recursos legislativos. Su meta es clara: retener el poder real cuando deban prescindir del poder constitucional. O quedarse con ambos si la astucia y la impunidad los ayudan.

La crisis argentina es el resultado de la pérdida de un norte modernizador en la concepción del Estado y la sociedad. La vigencia empedernida del populismo prueba la magnitud de esa pérdida. La hondura de nuestro apego a la estafa. No hay, sin embargo, fatalidad en el curso de la historia. La Argentina supo hacer de sí misma algo infinitamente mejor de lo que auguraba la primera mitad del siglo XIX. Y algo infinitamente peor de lo que mostró entre fines de ese siglo y el año 1930. ¿Ingresaremos en el Bicentenario sin haber terminado de asimilar las enseñanzas que nos deja el siglo XX? Desactualización y decadencia son sinónimos. No lo son, en cambio, durar y vivir.

¿Cómo trazar el camino que lleve de la mistificación en la que estamos inmersos al sinceramiento indispensable? ¿Cuál puede ser el rumbo que conduzca, ante todo, a una convalecencia auspiciosa? Los hombres y mujeres que desde la oposición aseguran estar discutiendo el porvenir del país tendrán que probar que privilegian ideas operativas. La primera de esas ideas indispensables es la de un proyecto de país, básico y consensuado. Sin él, la oposición seguirá sin representar nada que merezca ser asociado a una auténtica renovación. Lo que se le pide son medidas capaces de poner freno al aluvión transgresor de la ley en que el oficialismo encuentra su logro. La actual debilidad que acusan las agrupaciones partidarias para evidenciar que sabrán responder con eficacia a lo que se les pide contribuye a acentuar las expresiones de desorientación social. Ellas mismas son, tal como hoy se muestran, expresión de ese extravío colectivo. Las sociedades sin capacidad de reconocer sus valores indispensables terminan incautadas por cualquier ilusión. Acaso sea por eso que tanto cuesta salir de la ciénaga. Nada puede resultar más riesgoso. La mayoría de los partidos sin doctrina superadora del pasado terminaron de hacerse pedazos apenas se inició el nuevo siglo. Obra maestra de la ineptitud y de la irresponsabilidad. Ese derrumbe incluye al peronismo. ¿A qué se redujo, en manos de quienes dicen representarla, la doctrina justicialista? Es cierto que el ideal del golpismo militar se extinguió. Pero no desapareció el golpismo civil. Hoy se lo practica desde el poder. La política sin sustancia cívica maniató las instituciones. Y avanza a medida que destroza los restos del tejido republicano. Es el mundo de los negocios personales instalado en el Estado. Es el Estado concebido como mundo de los negocios personales.

Recuperar el Congreso para devolverle valor social al poder político es una labor indispensable. Nada asegura que se la sepa llevar a cabo.

No bastará con volver a derrotar en las elecciones a los voceros de la corrupción. Habrá que probar lo que aún no fue demostrado: que se tiene claro qué hay que hacer con la victoria. Para terminar con el atraso, la ignorancia, la miseria. Con la propia incompetencia.

viernes, 21 de agosto de 2009

¿Pan y Circo?

En estos días la famosa frase que dice:“Pan y Circo” ha perdido validez. Cuando se anuncio el acuerdo entre la A.F.A. y el Gobierno Nacional, fue inevitable traer a mi mente aquella oración, pero luego de pensar durante varios minutos, llegue a la conclusión de que esta vez la frase no es así y que solo una palabra de esa ella representaba lo que yo estaba viendo por Cadena Nacional.
Si uno se pone a ver los números actuales de la sociedad, en donde todos los días nacen 600 chicos bajo la línea de pobreza, en donde en muchas provincias mueren miles y miles de chicos por desnutrición. En donde la pobreza estimada ronda el 30% de la población.
Los números de la desocupación rondan el 15% y en constante crecimiento. Donde uno camina por la calle y cada vez mas locales cierran, o empresas despiden gente para achicar gastos.
En el anuncio, en el predio de la A.F.A. en Ezeiza, la presidenta se dio el gusto de comparar “el secuestro de goles” con el secuestro de personas durante la dictadura. Ella podrá querer una sociedad libre como lo dijo ayer, pero si faltan millones de platos de comida en millones de mesas de millones de argentinos, esos millones no son libres, sino que son secuestrados. Son secuestrados por sus estómagos, por sus cuerpos. Que libertad puede tener uno si no le puede dar de comer a sus hijos. Que libertad puede tener la presidenta de hablar de los pobres y la justicia social cuando se han enriquecido tanto en estos últimos años, a costas del estado, a costa de todos. Por eso, hoy toma mucha mas relevancia esa frase que dice: “La política sin moral es basura”.
Teniendo en cuenta lo acontecido durante estos días, incluido lo de ayer en Ezeiza, haciendo un anuncio de este tipo por Cadena Nacional y teniendo en cuenta la situación actual de la sociedad argentina, aquella que quizás el gobierno se niegue a ver.
Evidentemente lo que abunda por estos días es CIRCO, y el pan se lo olvidaron en otro lado...


Jorge Raúl Kehiayan

viernes, 24 de julio de 2009

¿Y los pobres?

En la Argentina, las estadísticas privadas han cambiado rotundamente desde hace algunos meses. De mostrar un país en crecimiento y desarrollo, pasaron nuevamente a mostrar las peores cifras, las que hemos visto durante años. Las cifras de producción y trabajo han caído notablemente y las que refieren a perdida de empleo, pobreza e indigencia han vuelto a crecer.
Lamentablemente el gobierno nacional aun no ha tomado cuenta de esto, ya que su organismo de estadísticas se ha encargado de emitir números no creíbles y por momentos muy alejados de la realidad, Haciéndole ver a la presidente un país que no es.
De esta manera, lo único que se le logra es que a los mas de medio millón de argentinos que por día caen en la indigencia, nadie los tenga en cuenta, ni nadie tome nota de su situación desesperante. En las provincias del norte argentino, los chicos se siguen muriendo de desnutrición. La gente se sigue contagiando chagas, por no tener su vivienda digna. La escuela es un comedor y no un lugar para aprender. El sistema de salud no cura, sino que contagia. Y a los aborígenes se les pide los documentos para realizar fraude y ganar elecciones que les permitan seguir manejando las cosas a gusto y piachere.
En la ciudad las cifras son menores, pero 13 personas mueren al día por estar en situación de calle. El Gobierno de la Ciudad tampoco se ocupa de los pobres, los que menos tienen, de los desposeídos.
Si estas elecciones sirven, como tendrían que servir, que no sea para iniciar una reforma política. Sino para que nuestro país llegue al bicentenario sin pobres, sin gente que se sienta en una mesa, si la tiene, sin pan. Padres que no pueden mirar a los ojos a sus hijos porque no tienen que darle de comer.
Quizás en estos 2 años que quedan de gobierno, este debería apuntar a mantener y tratar de las fuentes de trabajo, a aumentar presupuestos en educación y salud. Y hacer que su tropa de gobernadores leales, realmente ayude a la gente. La realidad nos marca que no debemos permitir que una persona mas caiga en la línea de indigencia. A todos debemos asegurarles sus platos de comida.
Las rondas de dialogo convocadas por el gobierno en las ultimas semanas han cambiado el clima político de argentina, parece haber un gobierno abierto y dispuesto a escuchar los reclamos de la oposición, basados en seguridad, pobreza y políticas agrarias. Pero ahora se abre un interrogante, ¿podrá este gobierno revertir la imagen de división, intolerancia y rispidez mostrada durante el conflicto con el campo? ¿podremos creerles, que esta vez el dialogo es sincero?.
Lo cierto es que debemos ayudar a este gobierno a terminar su mandato y que sea de la mejor forma posible, sin que el pueblo, el simple trabajador y los mas desprotegidos tengan que pagar las consecuencias.
Por una vez, PENSEMOS EN ELLOS.




Jorge Raúl Kehiayan

miércoles, 8 de julio de 2009

Ensayo general para la farsa actual

La situación es desconcertante y hasta genera impotencia. La sociedad el día 28 de junio de 2009 a través de la mas magnifica forma de expresión que tiene la democracia, que son las elecciones, le dio un duro llamado de advertencia al gobierno nacional, pidiéndole dialogo, consenso y un cambio de rumbo. Pero a solo 2 semanas de estos resultados las cosas no solo no parecen cambiar, sino que profundizan su autismo y su encierro. Hay un 70% de la sociedad que no los eligió, pero como son “enemigos de la causa popular” que ellos dicen encarnar, no se los escucha. Por ende el 30% que los apoyo viven en este país. El otro 70% de la población somos “exiliados en la Argentina”. Determinando de esta manera un enojo generalizado de gran parte de la población, debido a que parece ser que existe una conducción errada de este gobierno basado en el egocentrismo, creyendo que a partir de ellos nace el mundo. Esta modalidad hace que el matrimonio presidencial haga vista gorda de los mensajes que da la sociedad y de las cosas que reclama, pero no solo dejando pasar por alto algunas cosas sino haciendo todo lo contrario a lo que se le exige y pide.
Tomaron la política como un juego de amigos y enemigos, donde los enemigos se merecen lo peor y donde los amigos son premiados por lealtad y patriotismo. Tomaron las estadísticas como un arma, que creyeron que mintiéndole a la gente podrían manejar mejor las cosas, pero se les escapo de las manos. Tomaron a la honestidad por asalto y están vaciando las arcas del poder, pero solo entre amigos. Tomaron tanto que la realidad se les distorsionó y demasiado.
En definitiva Sra. Presidenta la vemos, como un ex presidente buscando la salida de un estudio de TV por un lado, pero la salida era para el otro. Equivoco el rumbo una vez más. Ojala por el bien de la republica, las instituciones, la democracia, los 14 millones de pobres que tiene hoy la Argentina y toda la ciudadanía no siga el mismo camino del ex presidente.




Jorge Raúl Kehiayan

viernes, 3 de julio de 2009

la anti democracia que nos toca a todos...

Cuando creímos que ciertas decisiones políticas no eran posibles, nos encontramos con el golpe cívico militar en Honduras, esto nos lleva a hacer diferentes análisis que tienen como respuesta diferentes variantes.
No solo era impensado, sino que hubiera sonado a locura creer que las elites centroamericanas, sudamericanas o norteamericanas pensarían en tomar el poder de un país a la fuerza a través de las armas como lo hicieron en los años 70, ahora bien, quienes son estas elites que toman este tipo de determinaciones, aquellas minorías que tienen la mayor concentración económica y sienten que con algunas decisiones políticas tomadas por mandatarios votados por el PUEBLO absolutamente necesarias para que la sociedad y sus mas necesitados puedan simplemente SOBREVIVIR, COMER TODOS LOS DIAS, estos sectores ven que ciertas decisiones (la mejora del salario mínimo vital y móvil, el derecho a comer todos los días, el derecho a tener una justicia independiente, y la posibilidad de votar a quienes ellos creen que son los que los representan) van en contra de sus intereses y manejos autoritarios de la política, es por ello que en convivencia con los militares y empresarios usureros planearon este golpe de estado, la falta de libertad, la desigualdad, la poca oportunidad para el hijo pobre y la sobra de oportunidades para el hijo adinerado, es el sistema perverso que están tratando de instalar en nuestro hermano país de Centroamérica, ahora bien, nos preguntaremos dentro de la miseria humana que existe y es inevitable ¿en que nos perjudica a nosotros?, es ahí donde ciertas cosas debes entender para después poder opinar y dar una opción a un fundamento distinto:
Dejar pasar este crimen cometido por la derecha de ese país en convivencia con los militares, no solo marcan un precedente de aceptar un gobierno de facto, sino que se esta mostrando que aquel político que no comparte ciertas cosas con los sectores mas poderosos puede ser DERROCADO, que si golpeas a la clase trabajadora esta bien, pero si golpeas a la clase empresarial, no gobiernas, y esto nos pasa en todo America no podemos aceptar las desigualdades y tampoco callar cuando alguien las lucha y es derrocado, porque aceptarlo o callarlo es perder la batalla.
Un presidente votado por la mayoría que es a la madrugada secuestrado de su propia casa, llevado en ropa de cama hasta el aeropuerto y dejado en un país vecino como paso en este país no solo es un crimen es también un mensaje, un mensaje al mundo, que se lee como “el que no hace o dice lo que decimos o hacemos nosotros es echado del país como el peor de los traidores”, la falta de respeto a la institucionalidad cometida es una falta de respeto al pueblo que los vota, y como militante político no puedo permitir, callar ni dejar pasar, porque si lo hago en cierta manera soy cómplice de ese pensamiento.
Debemos denunciar, gritar, marchar y darle la importancia que se merece este maléfico acto para que retrocedan en esta decisión, no importa tu color político o el del presidente destituido lo que importa es la libertad, que no solo no pase en Honduras, sino tampoco en Perú, ni Chile, ni Uruguay ni Paraguay ni Colombia ni Argentina ni Bolivia ni Venezuela ni Brasil, que en ningún lugar del mundo gobierne gente que no fue votada por su pueblo le guste o no a quien sea.
Es por eso que no solo repudio este acto sino que marchare lo que sea necesario exigiendo la libertad de Honduras, porque este, somos todos hoy este país puede ser el tuyo, el mío, el de el, el de aquel y el de todos los habitantes que habitan este planeta.


Javier Gauna

martes, 23 de junio de 2009

Feliz Domingo PARA TODOS!

Las elecciones del próximo 28 seguramente cambien el mapa político de la Argentina, a partir del 29 de junio ya se podrá vislumbrar entre ganadores y perdedores a los futuros políticos con aspiraciones a ser presidentes en el 2011. Evidentemente si el Kirchnerismo solo gana en la provincia de Buenos aires y pierde mayoría en ambas cámaras estaremos frente a los últimos 2 años de modelo kirchnerista. Un modelo que ya dio muestras de agotamiento y que definitivamente dejara saldo negativo para nuestro país.
Un modelo basado en la soberbia, el autoritarismo, el avasallamiento de las instituciones, de la constitución y de la oposición. Un modelo basado en la administración de recursos nacionales, a gusto y piacere del matrimonio presidencial, beneficiando a amigos personales, gobernadores aliados y perjudicando a gobernadores no alineados.
La sociedad el domingo elegirá a los integrantes de un parlamento que tendrá como objetivos eliminar los superpoderes, obligar a reformar el consejo de la magistratura, elaborar una ley de radiodifusión seria y llevar al congreso a cada uno de los ministros del actual gobierno a que den explicaciones y presenten sus balances anuales de gestión y se sometan a las preguntas de los legisladores.
También elegiremos el próximo país que queremos, dejando las cosas que se hicieron bien y no se pueden negar, pero también cambiando y enderezando el rumbo de las cosas que se hicieron mal. Un país con inclusión social, un país donde la ley y la constituciones se respeten, un país donde los recursos sean distribuidos a todos por igual, sin amiguismos.
La sociedad reclama un cambio, que evidentemente el gobierno nacional no esta dispuesto a llevar a cabo, por ende el cambio será obligado por la nueva estructura política que tendría la Argentina.
Será hora de encontrar los consensos necesarios, los denominadores comunes que nos lleven a construir un congreso para todos, una justicia para todos, una ley de radiodifusión para todos, un campo para todos, una ciudad para todos, sindicatos para todos, en definitiva llego el momento de construir una Argentina para todos, pero para todos en serio.



Jorge Raúl Kehiayan

lunes, 1 de junio de 2009

Cualquier parecido con la realidad...

En las ultimas semanas la vida política Argentina se ha visto convulsionada por la aparición de un sketch televisivo en donde se parodia a los supuestamente personajes mas importantes de la política nacional. Viendo el desarrollo del programa uno puede ver claramente los favoritismos y no favoritismos de la producción televisiva.
Este sketch no hace mas que clarificar el alejamiento que la política sufre de parte de la sociedad, ya que burlarse de nuestros políticos puede ser permitido nomás por una sociedad que no se ve identificada en el actual panorama político de nuestro país. La población siente al ver esta parodia una especie de regocijo, al poder reírse de los personajes que día tras día arruinan la política, la sociedad y el país. Pero este programa lamentablemente tiene intencionalidad y mucha.
No es casualidad que los candidatos que son parodiados de manera simpática sean los candidatos que representan al neoliberalismo en su máxima expresión, y que los candidatos que mas lo sufren sea el actual oficialismo. Pero hay algo que los une. Todos formaron parte del mismo proyecto neoliberal de los años 90. Entre todos crearon este monstruo que hoy favorece a unos y parece devorarse a otros. Entre todos ellos ayudaron a que hoy tengamos una sociedad sin educación cívica que, a la hora de votar, sea fácilmente influenciable por este tipo de programas. Y todos ellos colaboraron para que hoy la política este tan alejada de la sociedad.
Los políticos, los partidos, o la política en general parece no escuchar o no entender los reclamos de la sociedad. Una sociedad que necesita verse representada en su clase política.
Es cuestión de empezar a trabajar en las cuestiones de fondo, de verdadera relevancia. Es cuestión de empezar a honestizar nuevamente la política. Y entenderla como lo que es, una herramienta de cambio.
Si esto no sucede no quedara otra que seguir viviendo dentro de un mediocre y gran sketch.

miércoles, 27 de mayo de 2009

La ciudad, ausente de la agenda de los candidatos

DEBATE
Los problemas urbanos no son parte del debate electoral, como si transporte, basura o distribución de la inversión fueran temas menores.
Por: Fabio Quetglas
Fuente: Especialista en Desarrollo Local, Centro "Los Reyunos" (UTN/
San Rafael, Mendoza)


Las elecciones tienden a exhibir tanto las preferencias sociales en materia de agenda pública (demanda), como las propuestas de la organizaciones políticas en materia de ideas y programas orientados a la resolución de aquella agenda (oferta). Y si la simplificada reducción a un mercado fuese válida, advertimos que la góndola de las políticas urbanas está desabastecida. El transporte, la basura, la distribución de la inversión pública, el equilibrio territorial o bien no son parte del debate político o lo son de una manera tangencial.

Atenazados por prejuicios que asocian las políticas urbanas a cuestiones menores, o a raíz de la incapacidad de dotar de un reflejo "concreto" y territorial a las propuestas ideológicas, lo cierto es que los candidatos al no ocuparse del espacio vital que es la ciudad, agigantan la sensación de vacuidad de sus discursos. Y paradojicamente la ciudad (en sus diferentes escalas) es una oportunidad de discutir el desarrollo; de preguntarnos por las cuestiones centrales del modelo de intervención social que deseamos e impulsamos.

Como ejemplo tres botones:

1) ¿Acaso el país no necesita un programa para sus áreas metropolitanas? ¿Es razonable seguir duplicando infraestructuras caras en núcleos urbanos que pueden tener respuestas coordinadas (Ej: Santa Fe - Paraná).

2) ¿Puede seguir construyéndose vivienda pública, sin atención a la resultante energética de la expansión urbana?

3) ¿Podemos pensar en ciudades de ciudadanos, si la suma de todos los gobiernos locales del país ejecutan menos del 8 % del gasto total del Estado?

Detrás de cada definición de las "cuestiones urbanas" hay una visión de la vida convivencial; y en cada respuesta, una concepción del Estado.

Sin embargo, a pesar de la tentación que implica buscar un chivo expiatorio; no creo que la sociedad sea ajena al problema: el abandono del espacio político de proximidad es reflejo de las peores tendencias de desprecio de lo público y ruptura de relaciones de pertenencia, que tanto ha crecido en nuestro país.

Como si fuera poco, en cada elección en la que se combinan varios niveles de gobierno, los referentes locales sufren el "estrés" de verse arrastrados por tendencias que soslayan la valoración específica (buena o mala) de su propia tarea, en una forma adicional de descalificación de la gestión pública local. Con todo, recuperar la agenda urbana es indispensable, para encontrarle un lugar a las utopías.

martes, 12 de mayo de 2009

Junio: cuestión de retenciones... de poder

En los últimos años las campañas políticas no dejan de ser sucias, poco representativas y muy vacías de contenido. Son campañas basadas en el criticar a los candidatos rivales de uno, llegar a la chicana fácil y traspasar algunos limites.
¿Alguien tiene en claro para que Kirchner quiere ser candidato? ¿con que propuestas va al congreso? ¿proyectos de ley? Ninguna de estas preguntas tiene respuesta salvo la primera. Kirchner quiere ser candidato por el solo hecho de retener algo de poder, que como si fuera agua se le esta escurriendo por las manos.
¿Alguien tiene en claro por que Michetti quiere ir al congreso? ¿con que propuestas? ¿qué modelo de ciudad quiere? Si el modelo, es el modelo que viene teniendo la ciudad en la gestión macrista decididamente tomara el rumbo equivocado.
Por el lado de Gabriela Michetti también podemos ver que hay una cuestión de retención de poder. Si ella no era candidata, el PRO no tenia ningún candidato fuerte en la ciudad capaz de asegurarle a Macri la mayoría en la legislatura porteña.
Por su parte el Acuerdo Cívico y Social tampoco rebalsa de propuestas, pero este sector opositor esta frente a su primer test electoral, lo que le demostrara a lo largo de todo el pais, a que puede aspirar en el 2011.
Mientras tanto la gente sigue en la calle viendo como se gasta plata en campaña sin contenido, solo afiches con fotos, pintadas con nombres y spots publicitarios con frases pegadizas. Mientras tanto la gente sigue esperando que le digan que ideas tienen los partidos para solucionar sus problemas cotidianos.
Seguramente que con esta manera de hacer campaña y política las cosas no cambien, tendremos políticos mas preocupados en retener poder que en intentar cambiar las realidades. Seguramente no piensan que haciendo cosas se logra mas apoyo que intentando comprar voluntades.



Jorge Raúl Kehiayan

jueves, 23 de abril de 2009

¿Porque mirar solo una parte?

¿Cómo comprender que hoy hablamos de bajar la edad de imputabilidad y no hablamos de facilitarle a los chicos un futuro promisorio, devolución del trabajo a sus padres y darles la oportunidad de tener un proyecto de vida? ¿alguien se pregunto si ese chico come a las 9 de la noche sentado en la mesa con su familia? ¿si sale del colegio a las 12 y la madre lo espera con la comida en la mesa del comedor de su casa? Si damos por negativas las respuestas a estos interrogantes, nadie se pregunto ¿por qué esto no es así?.
Seguramente los problemas vengan de mucho antes pero es imposible entender esta realidad si no comprendemos la destrucción social que ha causado la década del 90. Durante esa década ,con el sistema de convertibilidad, se importaba mucho mas de lo que se producía. Por ende era mucho mas fácil comprar un producto hecho en China, que uno made in Argentina. Esto llevo a que las ventas de muchas fabricas se vieran perjudicadas y con el tiempo los lleve al cierre y corte definitivo de sus actividades, dejando sin trabajo a todos los empleados de la empresa.
Esas familias que quedaron en la calle, lamentablemente no pudieron volver a insertarse en el mercado laboral y no pudieron mantener los niveles educativos de sus hijos. Aquí quizás demos con la raíz de toda esta cuestión. Este cuadro se suma a un estado que en los años posteriores no ha sabido resolver, por conveniencia propia o inoperancia, los problemas laborales de miles de familias.
Ni hablar de acción estatal cuando decimos que en los últimos años se ha cuadruplicado el consumo de todo tipo de drogas en los sectores bajos de la sociedad. Evidentemente en este punto la acción quedo en las películas.
No creo que esta batalla este perdida, con trabajo, educación, salud y esas cosas que “el estado chico” propuesto en los 90 dejo afuera, se puede volver a pensar en un país donde todos podamos vivir tranquilos, en paz y sin desconfiar del que viaja al lado nuestro en el colectivo, el subte, etc... o sin desconfiar del que viene caminando atrás nuestro.
Si logramos crear la conciencia social de que la recuperación de la sociedad Argentina puede solo darse con dialogo, consenso, trabajo y educación. Si logramos dejar de lado la violencia y el individualismo, seguramente la batalla este ganada y podamos aspirar al país que tanto soñamos.


Jorge Raúl Kehiayan

jueves, 16 de abril de 2009

Se nos va la vida en un domingo de junio... (asi parece)

Hace unas semanas, la sociedad Argentina vivió la despedida del ultimo gran líder político del Siglo XX.
La casualidad hizo que, justo en esa época, gobernara su país, ese por el que tanto lucho, un grupo de personajes alejados de los ideales democráticos e carentes de respeto de las instituciones. Eran todo lo contrario a lo que representaba Raúl Ricardo Alfonsin.
El desprecio a las instituciones de ese grupo se ve reflejado en la idea del ex Presidente en funciones, Néstor Kirchner, de plebiscitar todos los mandatos, ordenando a gobernadores e intendentes a ser candidatos –ya sea como diputados o concejales- por sus distritos, confirmando su carente espíritu democrático y respeto por las autoridades.
Algunos intendentes y gobernadores, como la mismísima Presidenta, han sido elegidos hace 2 años y no debemos tomar esta elección como un plebiscito que defina su continuidad o no en el cargo. La presidenta debe terminar su mandato, pero también es cierto que debe modificar actitudes y cambiar el rumbo.
Luego de un análisis profundo de la situación, quedan planteadas algunas dudas: Si el gobierno pierde las elecciones y, por ende la mayoría en el congreso, ¿tendremos 6 meses de leyes aprobadas a gusto y placer del matrimonio K? Elegidos 6 meses antes de su asunción ¿tendremos un Congreso paralelo funcionando? Ante una eventual derrota ¿cómo actuará el gobierno, con más autoritarismo o entendiendo el mensaje de las urnas y cambiando actitudes?.
La única certeza es la realidad y esta nos indica que estamos frente a un escenario electoral que, aún llamando al Chavo del 8 para encabezar la lista en la provincia, marcara una derrota del kirchnerismo en el interior del país.
El gobierno, una vez mas, se olvida del federalismo y apunta los cañones al conurbano bonaerense como si fuera el centro del Universo. Nuevamente se olvidan de que el interior también existe y, quizás de nuevo, les termine costando una derrota.
Mientras tanto, no debemos perder de vista la creación de un proyecto de país, el cuidado de la salud, la educación, el fomento de la democracia, el respeto por las instituciones y la protección a los desposeídos.

AHORA MAS QUE NUNCA, LA UNION NACIONAL.

jueves, 26 de marzo de 2009

Hacia el Proyecto Nacional

Nuestra nación cumplió el año pasado 25 años de democracia ininterrumpida, por cierto el periodo más largo de su historia desde la vigencia de la Ley Sáenz Peña.
Estos 25 años muestran una maduración social en lo referido a la desaparición del Partido Militar como elemento al que se recurría cuando las cosas no andan bien.
Quizás todavía no hemos tomado conciencia de la importancia del voto universal, secreto y obligatorio. No sabemos que con el podemos aprobar o desaprobar gestiones y pedir cambios de modelo y de rumbos de un gobierno. VOTAR NO ES CUMPLIR.
La política y los políticos argentinos aun no han logrado una maduración definitiva que nos permita salir de tanta mediocridad reinante.
Los constantes avasallamientos a las instituciones y las jugadas políticas en busca de beneficios personales, sin importar pautas, leyes o artículos constitucionales, han terminado alejando a la sociedad de la política y a la política de la sociedad.
Este cuadro se ve profundizado cuando, a través del gobierno, se plantean antinomias y divisiones que son propias de otras épocas que la sociedad argentina vivió y no quiere volver a repetir.
El deterioro se profundiza cuando desde el gobierno, por beneficios personales mezquinos, se adelantan elecciones, no se escuchan las voces del pueblo, se toman decisiones autoritarias y los funcionarios se transforman en autistas.
La política y la sociedad argentina necesitan lograr juntos la madurez democrática definitiva que nos lleve a la realización de un gran proyecto nacional de largo plazo del que todos podamos ser participes.
Debemos tener en claro que hay épocas negras de nuestra historia a las que ya les dijimos NUNCA MAS.
Llego el momento de dejar de lado las diferencias y trabajar por la justicia, la libertad y la igualdad social que tanto reclamamos.


Jorge Kehiayan

viernes, 13 de marzo de 2009

el peronismo no pasa la prueba de la memoria.

Por Alvaro Abos

Ireneo Funes era un muchacho de Fray Bentos, dotado de una memoria prodigiosa. Si para la mayoría de las personas la amnesia es un grave peligro, pues prenuncia la decadencia vital, para Funes la amnesia hubiera sido una bendición. La memoria, Funes la padecía "como un vaciadero de basura". Recordaba sin cesar cada dolor, cada decepción . "Discernía continuamente los tranquilos avances de la corrupción; de las caries, de la fatiga. Notaba los progresos de la muerte, de la humedad." No tenía el consuelo del olvido, el pobre Funes, ni siquiera durante ese benévolo paréntesis que es el sueño.

Traigo a colación el personaje inventado hace sesenta y cinco años por Jorge Luis Borges en el cuento Funes el memorioso ante la ronda de candidaturas y posibles alianzas para las elecciones de octubre. Ese desfile puede convertirse en una pesadilla para quienes, sin llegar, ni mucho menos, a la memoria inclemente de Funes, tampoco hemos caído en la amnesia.

¿Cómo olvidar qué han hecho en los últimos años la mayoría de los hombres sobre cuyas reuniones y proyectos la prensa nos ilustra en detalle? Eduardo Duhalde, Carlos Reutemann, Daniel Scioli, Luis Barrionuevo, Felipe Solá, Néstor Kirchner. Protagonistas de los hechos que en los últimos 25 años han conducido a este presente poco auspicioso de la Argentina.

Son el peronismo realmente existente. Una sombra de lo que alguna vez fue un poderoso movimiento social, que expresó fuerzas nuevas y encarnó cambios históricos. Hoy, es el Gran Partido Oficial, una Nomenklatura, una liga de barones con canonjías inmutables, que repiten eternas rencillas y distanciamientos a los que siguen eternas reconciliaciones. Se me dirá: es injusto medir a tantos nombres con la misma vara. ¿Acaso no hay diferencias entre ellos?

Sin duda que las hay, pero, si se mira la política argentina con un mínimo de perspectiva, no puede negarse que todos esos nombres provienen de un tronco común. Es el peronismo posterior a la dictadura militar, adaptado a las normas democráticas que, desde comienzos de la década de los ochenta del siglo XX, imperan en el mundo y en América latina. Ese tronco tiene una genealogía: todos los reyes, reinas y alféreces peronistas que juegan hoy en el tablero fueron peones de Carlos Menem, el político que instaló al partido peronista en el poder, un lugar que desde 1989 ocupa con muy fugaces intermitencias.

No es necesario ser un Funes para recordarlos. Eduardo Duhalde fue, durante muchos de los diez años en los que Menem ejerció el poder, el delfín del riojano. Que luego Duhalde haya incurrido en el juego de la traición (ese que el peronismo practica de manera casi genética) a Menem (o viceversa) no atenúa dicha verdad. Eduardo Duhalde es hijo político de Carlos Menem. Felipe Solá fue ministro de Menem; Kirchner fue gobernador de Menem; Reutemann fue llevado a la política por Menem y llegó a la casa de gobierno de Santa Fe de la Veracruz de la mano de Carlos Menem. ¿Acaso puede decirse otra cosa de Carlos Ruckauf, de cada uno de los Rodríguez Saá y de José Manuel de la Sota, para citar a los barones en activo, o de otros caciques hoy en retiro, como José Luis Manzano y Carlos Grosso? Y los supuestos portadores de sangre nueva, como el gobernador Scioli, ¿acaso no fueron aportes a la política que también debemos a Menem, especialista en atraer hacia el poder a figuras de la farándula y el deporte?

A nadie puede negársele el derecho de renovarse, de cambiar, de evolucionar. En una historia tan agitada como la argentina contemporánea, no hay inocentes, salvo que se haya nacido en probeta. Por otra parte, hay ya varias generaciones de argentinos que no han conocido más horizonte que las internas peronistas. Quien tiene menos de 40 años -y hasta podría decir menos de 45- no ha visto otra cosa que ese predominio y los esfuerzos titánicos y frustrados del no peronismo para reemplazarlo.

Pero, en tal caso, una mirada crítica ha de interrogar a esas "nuevas" figuras sobre su relación con los patrones genéticos menemistas, toda vez que ello tiene que ver con los problemas que hoy mismo afligen al país.

Lo que recalco es la hipocresía de quienes, inevitablemente, provienen de ese tronco, a cuyos valores, por fuerza, adhirieron, pero que se travisten con identidades diversas para favorecerse con la amnesia contemporánea.

El travestismo es fácilmente detectable. La marca de fábrica del peronismo realmente existente es el predominio de la reproducción infinita del poder. La confrontación entre los barones peronistas contiene siempre, como el fruto a su carozo, la fidelidad a ese mandamiento que reza: "Lo importante es el poder, a cualquier costo".

La alharaca de los conflictos intraperonistas a veces parece ocultar ese núcleo vital. La descendencia que el peronismo genera sin cesar viene, con frecuencia, disfrazada de antagonismo. Lo que acabo de escribir le viene como anillo al dedo a Néstor Kirchner, pero es aplicable a sus antiguos acólitos, esos que hoy se están convirtiendo en sus nuevos cuestionadores.

En un espacio que parecía distinto, parece reproducirse ese rasgo con el que el peronismo infinito contamina incluso a aquellos que por cronología o ideología se dicen lejanos a él. Gabriela Michetti fue elegida para ejercer un cargo de la Ciudad de Buenos Aires. Si renuncia a dicha función para postularse como legisladora, opta por el internismo. Se alega que el Pro la necesita otra vez como candidata, y ella "se sacrifica" porque "el partido no tiene otra personalidad conocida". Pero si los ciudadanos la han votado, debe trabajar en el gobierno del que forma parte y desplegar allí la energía civil que la sociedad creyó ver en la candidata. Si su partido tiene o no personalidades electoralmente idóneas, es un problema de su partido, no de la sociedad a la que hoy Gabriela Michetti representa. En este caso, la impaciencia es la contracara de la amnesia. Aún más inexplicable es lo de Felipe Solá, de quien se dice que renunciaría a la banca de diputado, que ya ocupa, para postularse como candidato... ¡a diputado!

¡Qué difícil es concebir la función pública como sencillo servicio a la comunidad! Un cargo representativo es un "encargo" concreto y específico. Sólo en segundo lugar debería ser peldaño o eslabón para una carrera política personal.

¡Ya no hay Funes! El vertiginoso presente, con su salvaje catarata de sobreinformación, abrumaría hasta el privilegiado cerebro inventado por Borges. Pero los políticos tampoco deben menospreciar la memoria de sus representados. Algo recordamos, todavía.

martes, 3 de marzo de 2009

el trampolin esta mojado (te podes resbalar)

Como lo hago habitualmente, me dispuse a viajar en la línea 118 desde san Cristóbal hasta recoleta. Era la primera vez que iba a viajar con la doble mano de Pueyrredon. Antes el viaje duraba entre 30 y 35 minutos. Ahora con el congestionamiento que se produce en las adyacencias de la avenida tardo 1 hora ( y ni hablar si alguna vez se siguen las obras de la línea H de subte).
Esto me hizo pensar en la “gestión” del Ing. Macri, que con su proyección cortoplacista no parece darse cuenta que está al frente de la ciudad de Buenos Aires.
Luego de escuchar su discurso en la legislatura, en donde el Ing. no hizo mención ni a seguridad, ni educación, ni salud, pero sí hizo mención a la poda de árboles, restauración de veredas, asfaltado de calles, etc. me termino de redondear la idea de que al jefe de gobierno le falta visión estratégica y no utiliza el poder del estado para amalgamar a la sociedad que le toca gobernar.
ESTARIA BUENO que los habitantes de la ciudad además de caminar por calles limpias y arregladas, que los autos anden por calles asfaltadas, como debería ser la preocupación de cualquier delegado de cgp, los porteños NO tengamos que ir a las 4 de la mañana a un hospital público a buscar un turno y que nuestros chicos tengan los 180 días de clase, que no sufran frio en sus escuelas, y que no se desordene mas el transito.
También sería interesante tener un jefe de gobierno que tenga una visión mas amplia que su periodo gubernamental, sin sospechas de demagogia. Las obras son muy lindas, pero no solucionan los problemas de fondo, que son mas graves y con lamentables consecuencias en el futuro post Macri.
Pero esto es demasiado pedir para un candidato que solo quiere de nuestra ciudad un trampolín para llegar a la presidencia, por ende no interesan los proyectos de ciudad a largo plazo, ni interesan los problemas de años que arrastramos los porteños.

Jorge Kehiayan

martes, 24 de febrero de 2009

Naufragando... cada vez mas cerca de la orilla

Definitivamente el gobierno nacional no aprendió de los golpes que se dio en este año y monedas del mandato cristinista, sigue dando claras muestras de autismo, arrogancia y soberbia (característica principal del matrimonio presidencial).
El dilatado conflicto entre el agro y nuestros gobernantes no hace mas que demostrar que no hay intención de dialogo, no hay intención de subsanar errores; Pero lo que si demuestra, es la incapacidad de reflexión y autocrítica que tiene el matrimonio.
El ninguneo a la figura del Vice-presidente con la reciente retirada de granaderos de yapeyú (lugar que Cobos visitara) y el envió al mejor estilo “paquete” del vice a Europa justo en época de apertura de sesiones legislativas, terminan por agrandar una figura que no merece mas espacio que el que tiene.
Seguramente el mes de octubre marque un punto de inflexión en la vida gubernamental, cambios legislativos y cambios sociales esperan poder empezar a abrir un gobierno, haciéndole ver que llego el momento de gobernar con todos y consensuar políticas para que el país salga nuevamente adelante. Solo estos cambios pueden hacerlo, pero si el gobierno no toma nota de todos los traspiés y no comprende la situación, difícilmente se pueda llegar a esos puntos de acuerdo a donde la Argentina debe llegar para su bicentenario.
En las próximas elecciones quizás se le diga basta a una manera de hacer política, a una manera de manejar los destinos del país, que vemos no lleva a ningún lugar mas que el aislamiento, la soledad y el encierro de sus protagonistas.
Las elecciones del mes de octubre tienen que determinar el próximo proyecto de país que queremos los argentinos. Después de todo de eso se trata, de PENSAR UN PAIS.

Jorge kehiayan